Un strip club no es una selva sin normas. Es un lugar con su propia cultura, etiqueta y reglas. Conócelas antes de cruzar la puerta y disfruta de la noche con clase.
Visitar un gentlemen's club es una experiencia nueva para muchas personas. Ya sea tu primera vez o seas un cliente habitual, las reglas de etiqueta y respeto siempre están vigentes. Un strip club es un lugar de entretenimiento, pero sobre todo es un lugar de trabajo para muchas personas. Comprender este hecho es el primer paso hacia una velada perfecta.
En Royal Island, en Cracovia, cultivamos un ambiente de respeto mutuo. Nuestros clientes se divierten de maravilla porque saben cómo comportarse, y nuestras bailarinas se sienten seguras y cómodas, lo que les permite dar lo mejor de sí en el escenario. Funciona en ambos sentidos.
Bailarinas, camareros, personal de seguridad, DJ: todos están trabajando. Es su medio de vida, no un pasatiempo. Trátalos con el mismo respeto que esperarías en tu propio lugar de trabajo. Sin comentarios inapropiados, sin juzgar, sin prepotencia.
Las bailarinas son profesionales: muchas de ellas entrenan durante años para ofrecer espectáculos del más alto nivel. Aprecia su talento y dedicación. Una actitud amable y respetuosa hará que tu velada sea mucho mejor.
Un strip club es un establecimiento de hostelería. Como cliente, se espera que pidas algo de beber. No tienes que gastar una fortuna, pero quedarse sentado sin pedir nada es simplemente una falta de educación. Las bebidas son la base del funcionamiento del club y una forma de apoyar el lugar que te ofrece entretenimiento.
Si una bailarina se sienta en tu mesa y pasa tiempo contigo, ofrécele una bebida. Es lo habitual y una señal de buena educación. Recuerda que su tiempo es valioso.
En la cultura de los strip clubs, las propinas son un elemento importante. Las bailarinas en el escenario ofrecen un espectáculo para toda la sala: una pequeña propina es una forma de demostrar que aprecias su actuación. En los bailes privados, es habitual añadir una propina al precio del servicio.
No tienes que dejar propina cada vez, y no hay una cantidad fija. Pero si te ha gustado el espectáculo, demuéstralo. Una propina generosa es la mejor carta de presentación de un caballero.
La mayoría de los clubes de prestigio tienen un código de vestimenta. En Royal Island, el estándar es smart casual: camisa, pantalones elegantes y zapatos que no sean deportivos. No admitimos clientes con chándal, chanclas o ropa sucia. Una apariencia cuidada es una muestra de respeto hacia el local y los demás clientes.
Esta es una de las normas más importantes. En un strip club está absolutamente prohibido hacer fotos o grabar vídeos. Esto se aplica tanto a las bailarinas como a los demás clientes. La privacidad es la base de la confianza. Incumplir esta norma supone la expulsión inmediata, sin discusión.
Guarda el teléfono bien dentro del bolsillo. Si necesitas atender una llamada, sal al exterior o ve a la zona designada. En Royal Island, el equipo de seguridad vigila el cumplimiento de esta norma con especial rigor.
Con normalidad, como hablarías con cualquier otra persona. Sé educado, sonriente y respetuoso. No preguntes por asuntos personales, no insistas en tener contacto fuera del club y no comentes su aspecto de forma vulgar. Los cumplidos son bienvenidos, pero tienen sus límites.
Si una bailarina rechaza un baile privado o una conversación, acéptalo sin resentimiento. Tiene todo el derecho a hacerlo. Un caballero acepta una negativa con dignidad.
Trata a todos con respeto: bailarinas, personal y otros clientes. Es la base de una velada perfecta en cualquier club.
Tolerancia cero con la agresión, verbal o física. La vulgaridad, los gritos o el acoso conllevan la expulsión inmediata.
Pide bebidas: es un establecimiento de hostelería. Una copa en la mano forma parte de la etiqueta y es una muestra de respeto.
Viste con elegancia: smart casual como mínimo. Camisa, pantalones chinos y zapatos adecuados. Nada de chándales, chanclas ni ropa deportiva.
Prohibición absoluta de fotografiar y filmar. La privacidad de los clientes y las bailarinas es la máxima prioridad. El teléfono se queda en el bolsillo.
Muestra tu agradecimiento con una propina. No es una obligación, sino un signo de clase. Un pequeño gesto que marca una gran diferencia.
La mayoría de los clubes exigen un código de vestimenta smart casual. Una camisa, pantalones chinos o jeans elegantes son buenas opciones. Evita los chándales, las chanclas y la ropa deportiva. Una apariencia cuidada es una muestra de respeto hacia el local y las personas que trabajan allí.
Absolutamente no, a menos que la bailarina te invite expresamente a hacerlo. La regla es sencilla: mira, pero no toques. Es una norma fundamental en cualquier club respetable. Incumplirla puede significar la expulsión inmediata del local.
La propina es un gesto de agradecimiento por la actuación. No existe una cantidad fija: depende del tipo de show y de tu presupuesto. En un baile en el escenario, una pequeña propina siempre es bienvenida. En un baile privado, lo habitual es añadir un 10–20 % al precio.
No. En la gran mayoría de los clubes existe una prohibición absoluta de fotografiar y filmar. Es una cuestión de privacidad, tanto para las bailarinas como para los demás clientes. Guarda el teléfono en el bolsillo. Incumplir esta norma puede resultar en la expulsión inmediata.
Sí. Un strip club es un establecimiento de hostelería y pedir bebidas forma parte de la etiqueta. No tienes que pedir las botellas más caras, pero quedarse sentado sin consumir nada es una falta de educación y el personal podría pedirte que reconsideres tu actitud.
Serás expulsado inmediatamente por el equipo de seguridad. Los gentlemen's clubs son lugares donde se espera un comportamiento adecuado. La agresión verbal o física hacia las bailarinas, el personal u otros clientes es absolutamente inaceptable y conlleva una prohibición permanente de entrada.