Cada gentlemen's club tiene sus reglas. Conoce los 10 mandamientos que harán que tu noche sea perfecta y que te recuerden como un verdadero caballero.
Un strip club no es un lugar sin reglas. Todo lo contrario: es un espacio donde la cultura, el respeto y los principios son la base de una gran velada. No tienes que memorizarlos, pero conviene conocerlos. Aquí están los 10 mandamientos que se aplican en todo gentlemen's club que se respete.
Es su lugar de trabajo. La profesionalidad merece reconocimiento. Trata a todos en el club con respeto: es la base de una gran velada.
La regla de oro: mira, pero no toques. Contacto físico solo con permiso explícito de la bailarina. Sin excepciones, sin excusas.
Pide algo de beber: esto es un establecimiento hostelero. Una copa en la mano es etiqueta básica y una muestra de respeto hacia el local.
Smart casual es el mínimo. Camisa, pantalones elegantes, zapatos limpios. Una apariencia cuidada abre puertas; los chándales las cierran.
El teléfono en el bolsillo. La privacidad de las bailarinas y los clientes es la prioridad. Violar esta norma implica expulsión inmediata.
La propina es la tarjeta de presentación de un caballero. Aprecia las actuaciones, el buen servicio y el tiempo que te dedican. Un pequeño gesto de gran clase.
Las reglas más importantes son el respeto hacia las bailarinas y el personal, no tocar sin permiso, pedir bebidas, vestimenta adecuada, no tomar fotos ni grabar videos, y mantener un comportamiento apropiado. Estas reglas se aplican en todos los gentlemen's clubs respetables.
Dependiendo de la infracción, desde una advertencia de seguridad hasta la expulsión inmediata del local. La agresión física o verbal, tocar a las bailarinas sin permiso o grabar videos resultan en una prohibición permanente de entrada. Las reglas existen para que todos pasen un buen rato.
Formalmente no es obligatorio, pero forma parte de la cultura de los strip clubs. La propina es una muestra de aprecio por la actuación de la bailarina. Incluso una cantidad pequeña es mejor tarjeta de presentación que no reaccionar en absoluto ante un espectáculo que requirió esfuerzo y talento.
La prohibición de fotografía protege la privacidad de las bailarinas y de los demás clientes. Muchas personas visitan estos lugares de forma discreta y tienen derecho al anonimato. Publicar fotos o videos sin consentimiento no es solo una violación de las reglas, sino una invasión de la privacidad.
Smart casual es el estándar: camisa, pantalones elegantes, zapatos que no sean deportivos. Los chándales, las chanclas y la ropa sucia son una forma segura de que te nieguen la entrada. Una apariencia cuidada es una señal de respeto hacia el local, las bailarinas y los demás clientes.
Sí, y nos las tomamos en serio. El respeto, la cultura y la discreción son los pilares de Royal Island. Nuestros clientes pasan un gran rato porque saben cómo comportarse, y nuestro personal vela por la comodidad y la seguridad de todos.